La Naturaleza del Hombre
Nada puede ocultarse frente a los ojos de Dios. Todo es demostrable y concebible para un ser omnipotente. La estrecha relación que sin saber se tiene entre la oscuridad y la claridad de nuestra alma solo esta a un acto de hecho. Por un lado las tinieblas incandescentes y por otro lado luz cálida. Percibes esa Manía la cual subyace en tu cuerpo cuando deseas algo, ese instante que te demuestra un plan perfecto para realizar tu cometido, nuestra mente sigue encerrada en un paradigma dictado por nuestra ideología . Encerrados en la terrible decisión de actuar, en la imperturbable tranquilidad, todo de nosotros se inhibe como si realmente este necio ser contempla con sublime pasión y indiferencia la sensación de llegar a todo. Nuestra alma permanece virgen e imperturbable, saboreando los actos con dulzura y los momentos con un humor creciente entre los destellos más tiernos de gozo. La presencia de esta Alma en un Mundo q...